6.12.06

digamos ke se trata de la inkisición cristiana -siempre detrás de la cruz vino la espada-,
digamos ke los vampiros no toleran mucho la sociabilidad,
digamos ke estoy cansado,
el mundo está lleno de hijos de puta, muchos son mujeres y les gusta poner carita de ángel -y pedir a los demás ke hagan las cosas por ellas, incluso cuando se trata de destruir a alguien...
las comunidades no se forman de a uno solo.
los sueños se devastan diciendo "son sólo sueños...".
-las hadas desaparecen cuando no creen en ellas, dios mata cuando no creen en él-
la guerra se proclama para esconder guerras más íntimas -dicen ke la guerra de troya fue por amor, en realidad troya era un punto estratégico no se sabe para ké, pero lo era-.
y cada vez ke keremos ser el ombligo del mundo, y cada vez ke sentimos ke no tenemos nada ke ver estamos dejando ke vuelva a suceder: ke venga alguien a separarnos, a decirnos ké está bien y ké está mal...
somos islas, la culpa es individual, las palabras ke uno dice las dice uno, uno es uno, otro es otro, soy el ke soy dicen los eskizofrénicos, conservas enlatadas, palabras rotas ke perdieron el sentido, la culpa es del otro, lo ke pasa es ke vos..., siempre el mismo vos... y como islas keremos tener, un buen matrimonio, hijos, cultura, casa, comida... como islas adoramos al dios ke nos proclama su ombligo, el dios ke está en todos lados y en el ke confiamos: el dios sin ombligo -el ke vino desde ningún lugar: nuncajamásnada. el ke nos dice ke para ser hay ke tener. desde un espacio hasta un tiempo, de lo ke se trata es de tener, para ser islas teniendo lo ke todos deberían tener, lo ke todos "tienen" ke tener. la isla se llama yo, la isla es lo ke decimos cada vez ke decimos algo, la isla es nuestro orgullo y nuestra conciencia de ser: incluso ser un sacrificio a los dioses de la infancia.
cuestión de fe.
cuestión de conciencia de sí y de no. sobre todo la insidiosa, fastidiosa, y necia hasta la persecución, hasta el grado de encarnar la inkisición, conciencia de no.
el puro no.
el no ke rechaza, porke no cree ke se trate de otra cosa, no cree ke la conciencia pueda estallar en mil pedazos -o mejor dicho, sí ke sabe ke puede hacerlo, y teme a ke eso sea el infierno-.
no porke no.
no y no.
no se metan con mi mamá.
no se metan...
no me token, no me digan nada, no me discutan nada.
a puro no y pureza, de ángeles, del dioblos, y de la concha de su madre -el centro del ombligo-.
no ke no, tapa ke tapa, remienda ke remienda.
no ke va...
islas en conserva. y a eso los cristianos le llaman respeto.
el respeto ke merece el seguir viviendo en el reino de las apariencias. el respeto ke impone la imposición de respeto. "no me tokes porke tu no me entiendes, para entender hay ke estar vivir lo ke yo viví, y lo ke yo viví es mi fe, el círculo vizcoso de mi fe, y como tu no te sometes no me entiendes", ergo para creer hay ke creer, los razonamientos son papel higiénico...
el respeto ke impone y aplasta las diferencias.
el reino de todavía nada, nada ke nada en las aguas del Orden Divino -el orden de lo dividido-.
¡tomemos las armas! ¡declaremos la guerra!
pero la guerra ya estaba declarada desde hace siglos, la guerra subterránea, la guerra familiar -la guerra nuestra de cada día-, de los hombres contra las mujeres, de los padres contra sus hijos, del parricidio culposo al ke conduce el filicidio.
con guerras se tapan las guerras.
y todo vuelve a empezar.
como siempre, como nunca...
la moral, mis amigos, es cuestión de gusto.
mientras más bárbaro sea un pueblo más considerará ke su gusto es el más refinado, más creerá ke es el único legítimo...
y los chicos educados en el rigor de un colegio de curas no dejan de ver al vecino y enterarse de cómo no se debe actuar. repiten como gallinas asustadas el eterno clokear nonono no no, no no no nonononó. no dejan de ver cine de hollywood y adorar a sus actores y actrices, porke ellos sí saben cómo actuar. el bueno siempre gana al final, el chico se keda con la chica, los malos se van al infierno aunke de vez en cuando salga una mano desde abajo de la tierra. si cogen es en el cine de al lado, en la otra sala, con un nombre falso y bien escondidos -si es pagando mejor, para evitar compromisos-.
cuestión de gustos.
el cuerpo de cristo: amén.
y todos debemos ser iguales, lo mismo, uno más: una isla.
los imbéciles creen ke eso es una verdad, y ke la verdad es universal, ke su gusto es el único permitido.
porke me aburrí de decir lo mismo, porke se agotó, porke me urge hacer otras cosas, porke la santa inkisición me hincha las bolas pero más me harta la indiferencia, porke no significa ke deje de visitar a mis amigos (aunke lleve otra máscara), porke no soy un soldado ni se me da la gana serlo, porke me aburre parodear, porke me aburre ke kieran evangelizarme, porke estoy hecho de fuego y el fuego no deja de cambiar, porke por las noches las paredes me keman, porke los colmillos no dan lugar a los besos, porke me aburrí...
akí me retiro...
con una reverencia y un sincero agradecimiento a kienes me acompañaron.
advertencia: de mis amigos ya me despedí, desde hace un tiempo ke no escribo nada más, señor, señora o señorita: no acepte imitaciones -hay angelitos inkisidores, sin otro recurso mental ke el agravio, haciéndose pasar por mí-, este vampiro está descansando en paz.

1.12.06

acto final


¡hablemos de teatro!

hay una chica, del otro lado, ke está viviendo conmigo. son apenas ocho paredes, son apenas un pasillo y un baño. un anillo. un factor sanguíneo. no hay muchos refugios ni trincheras. cada uno está en lo suyo, cada cual a su juego y al don y a la doña pirulero se los llevaron presos.
-y cada cual en su juego-
cada uno en su rincón, cada uno keriendo meterse en la cueva, salvarse del otro, desaparecer al peligro: ¡meterse en la cueva!
mostrando los dientes, con tanta ampliación como solo la risa puede provocarlo.
mostrando colmillos, rechinando por las noches, afilando el odio, el sagrado odio tan ancestral como un grito primario.

hay una chica del otro lado, son apenas ocho paredes pero esto parece un laberinto…


hablemos del guión.
-porke vos me hiciste esto y también me hiciste esto otro. y cuando pasó akello vos habías dicho, pero parece ke a las palabras se las lleva el viento y los sueños sueños son…
-pero si la ke está soñando sos vos.
-sí, es mí sueño. pero mi sueño es la realidad, yo no pierdo el tiempo soñando imposibles, yo no me desespero por cumplir el sueño de cenicienta ni el del mago de Oz, yo sueño con la realidad, porke es mía, porke la palpo, y como este sueño es mío yo le pongo las reglas ke kiero. y si creo en dios porke se me canta la concha creer en dios, voy a seguir creyendo en dios, y adorándolo y hasta chupándole la pija si me lo pide. ¡vos no sos kién para decirme nada! ¡en mi vida no te vas a meter! ¿lo entendiste bien mocoso de mierda? ¿lo entendiste bien papá? ¿lo entendiste bien mamá?
-pero es un sueño…
-ke la boca se te haga a un lado.
-¡estoy acá!
-claro ke te veo, sos lo ke estoy soñando. sos de kien estoy enamorada…
-no, no, ese no. soy este otro, el ke tiene cuerpo. ideas. sueños…
-yo no entiendo de ideas, solamente necesito tener tu cuerpo ahí, castrado, para poder seguir soñándote como a mí me gusta hacerlo. era tan lindo cuando… ¿me entendés?

y de madre pasó a sapo, de sapo a princesa, de princesa a mujer, de mujer a sapo, de sapo a madre, de madre a furia… una vez, y otra vez, y así, sucesivamente, en una armónica masturbación diaria, en vida y obra, en cada acto minucioso en el ke evitó tocar su vagina para ver si todavía le salía el flujo como sangre, como vida ke duele, como vida ke late en todo el cuerpo…

el teatro es ese arte tan extraño en el ke uno kiere ser otro.
y es correcto porke ser uno puede traer aparejado la destrucción, el despedazamiento, ke te coman los gusanos, ser carne pudriéndose, nada más ke carne ke se pudre entre moscas y gusanos…
ser uno puede traer aparejado ke nadie te kiera, ke nadie te vea, ke nadie te sienta.
en cambio, ser otro es una garantía. se puede elegir ser cenicienta o un hombre de hojalata buscando un corazón, se puede ser espantapájaros, la bruja o el lobo… se puede ser casi todo, cualkier cosa ke te sake de vos mismo.

y hasta ahí estábamos bien, hasta ke kise sacarme mi máscara; detrás había otra, y otra más, y otra más;
y en el fondo un gran abismo…

estábamos juntos, a una pared de distancia, e incluso una noche nos embrujamos los dos, y nos llenamos de babas, nos arrebatamos las telarañas resfregándonos, nos comimos mutuamente los miedos, nos enrollamos a la caza de cada uno de nuestros agujeros
-estás en tus palabras, no, estás en el beso ke brotó de ritmo de la conversación, no, estás en las palpitaciones de la piel, no, estás en un sueño, no, estás el tiempo, no, estás en el estallido en el ke fuiste un montón de chispas y sensaciones-.

entras y sales, y esta casa ya parece un laberinto.
se ke hay un toro en algún lugar ke kiere atropellarme con su ira, con todo el peso de su naturaleza, con su odio, su desconocimiento de mí. uso máscaras para ke el toro no me encuentre. eskivo cadáveres. me piden limosnas. me mareo, me asfixio, y empiezo a pensar ke el toro soy yo mismo.
me kito la máscara riéndome; me aseguro de mostrar mis dientes, de ke el enemigo vea mis dientes en mi risa. y entonces soy embestido… por detrás.

donde nadie te ve es el invierno y la nieve. donde nadie te siente es el desierto y su sol de desolación.
¡bienvenidos a nuncajamásnada!



a don y doña pirulero les dejaron hacer una llamada desde la cárcel:
-¡no se olviden de cerrar todas las puertas y las ventanas! miren ke las cosas no están para chistes. hay muchos choros, hay muchos negros villeros, hay mucha violencia, hay hambre por todos lados, hay muertos de hambre ke nos kieren comer vivos, hay gente ke necesita mientras ustedes no necesitan nada y no hacen más ke pedir y pedir como si a la guita la cagasen los perros, hay violadores, hay castradores, hay miedo y furia, no tienen ke entender: tengan fe: ¡cierren todo!


es importante ir tomando nota. para ke cuando llega la hora del examen se pueda decir “pero vos dijiste esto y esto otro”, “vos me hiciste esto y me hiciste esto otro”…

en el guión dice cómo debemos hacer de hombre, cómo de mujer...
eskivamos el conflicto. nos habíamos entrenado toda la vida para ke akí no pase nada. y en fiestas de solemnidad asfixiábamos las ganas. eskivábamos los conflictos por amor, por cansancio, por costumbre… entre ocho paredes ke en realidad eran cuatro, y un pasillo y un baño, no pasaba nada;
entre los dos había una pared, y en el centro el odio, tan sangrado como nuestros colmillos rechinando por las noches…
y otras veces, para no enlokecer o para soñar ke mi vida era otra, la llevaba a la cama y en ese acto intentaba reventarme la tapa de los sesos...
pensaba en otra, me sentía otro.
pasaba horas en mi universo privado -disfrazado de estar desnudo-, refugiándome de ella, apuntándola directo a la sien, esperando a ke la madrugada nos suicidara a los dos.


al tiempo hay ke comprarlo. si no te alcanza la plata tendrás ke hacer sacrificios, por ejemplo trabajar como una mula todo el día para ke la plata te alcance. los ke tienen pueden dormir en sus cuatro paredes o viajar para ver todo de lejos; ya se habrán sacrificado de alguna otra manera, kizás mirando las cosas desde lejos, como dioses, capturados en el sacrificio de los pekeños, los ke están abajo, esos a los ke de vez en cuando hay ke matar para ke los demás no se subleven.
a los dioses se los compra con sacrificios.
los sacrificios nos dan tiempo.
los dioses nos brindan algo de su tiempo si nos sacrificamos.
los dioses son sacrificio, son culpa, son muerte regalada y kitada.

tenemos ke tener, lo poco ke tienes lo tienes ke cuidar, lo ke tienes no lo tienes porke te lo dieron, si te lo dieron lo tienes ke devolver, si lo pierdes lo pagas, si no lo pagas te encierran en un calabozo, hay ke tener, tenemos lo ke merecemos;
los de afuera están al acecho con sus palos de madera.


ser otro para poder ser uno mismo en los recreos; pero en los recreos estamos dormidos, y la sensación de ser nosotros mismos es apenas un sueño, en el ke soñabamos ser rey, ser dios, tener otra vida y ke dejen de picarnos los moskitos, soñamos ke lo merecemos, ke deja de asolarnos la más pekeña de las parcas, la más hermosa, la ke fascina de muerte…

................................



una se kería meter a través de las paredes; la otra construía nuevos y nuevos muros; y la tercera, la más especial, esperaba con las piernas abiertas, a ke nos enterremos en su útero, de nuevo, para siempre.

23.11.06



cayendo en rayos de papel, nubes de colores, ocaso sin sol, cayendo moscas sin tiempo, nubes de letras, rayos sin estupor...





estas cuatro paredes se convirtieron en piel, la pantalla es el sol, la vida pantalla...

miro fotos: las fotos se percatan de mi falta de vista.


estas cuatro paredes transpiran recuerdos, este cuerpo se exhilió de ellos, estas manos chorrean acordes, la música se vació de sonidos y son los acordes ke no alcanzo a escribir...


este cuerpo sin alas, esta garganta sin brío, este espacio vacío, este eclipse sin luna, esta absurda necesidad de necesitar, esta sangre estancada, esta espina clavada, este instante de fe, estas palabras viajando, tus ojos ke leen, esta ecuación ke no se resuelve, ese espacio vacío, esta piel de paredes, esta música de letras, akella mujer ke sonríe, ke viaja, se encierra, estalla, se hace pantalla y vuelve a estallar, esta falta de vista, este espacio sin alma, estas manos ke escriben, este ocaso de fe...















esta tierra sin sueños...

14.11.06

receta esotérica

una niña en la puerta. no kiere entrar, sólo mira desde afuera. la habitación está oscura, apenas entra la luz ke deja entrar la puerta entreabierta, la niña mirando, desde la hendija…





luz amarilla volviéndose azul:

hay veces en la vida en ke la herida se hace más grande,
otras veces es una herida común, camuflada entre otras heridas ke se disfrazan de cotidianas,
hay veces ke la herida se pone en carne viva, y se siente el más mínimo soplido del viento y ese golpecito minúsculo repercute en todo el cuerpo, y lo malo es agrio y lo bueno es frenesí,
hay veces en ke la vida pasa por la herida, y trata de cocerla con hilos por acá y por allá, tratando de hilar, siempre de hilar esto y akello, para ke no sangre, y hasta lo logra por momentos –el hilo es de tiempo: tiempo enlazado-, y cuando lo logra somos normales otra vez, y otra vez somos la medida de todo lo ke nos mide.

hay veces ke cuentan,
otras ke dejan huellas invisibles;

hay veces ke son una vez, otras ke se amontonan entre todas las veces.

la luz se apaga y el negro empieza a hacerse más denso.
se oyen aullidos de locos ke kieren tragarse a la luna para ke no los vuelva a abandonar.
se oyen huecos ke retumban entre sonidos extraños, naturalmente extraños.
luz roja:



un hombre desnudo:

la niña de esta historia es la vida de mis ojos. se cierra su luz y en esta concha me kedo atrapado,
por ahora y siempre.
la niña de esta historia es la ke debe hacerme nacer, porke si ella no me nace yo no naceré, porke el mundo es oscuro cuando no hay un motivo, cuando no está ella, cuando el mundo es oscuro…
la niña de esta historia porta la concha de su madre.
de la mía…

los hilos se aflojan, la sangre fluye…

la niña de esta historia sangraba igual ke yo.
sangraba de miedo…
lamía heridas para excitarse, las lamía con sal y vinagre, para amansar a las furias a fuerza de estallidos.
es una vieja receta esotérica: se abre la herida y se vierte ácido, la maestra con la vista firme en los ojos del aprendiz, vista de fuego y piedra, el discípulo kiere correr hacia un lado y hacia el otro, finalmente comprende ke el dolor no cesará, y por momentos llama a la parca (sólo a la tercera, la postrera), y la parca es la mirada de la maestra, fuego y piedra, y la herida resiste a la destrucción, y la muerte empieza a brotar negra junto a la sangre, y la muerte desinfecta y derrama el veneno y los umbrales se alteran, y cuanto menos tengamos ke perder más habremos ganado, y cuanto menos nos kede de inocencia menos podrán atraparnos las redes…



cuando eva comió la manzana comprendió ke ya no podría vomitarla: moriría. pero para ella la muerte todavía no significaba nada, comprendió apenas ke si ella no estaba dios haría otra mujer para adán.
adán tampoco sabía lo ke era la muerte, y por complacerla también comió, porke la amaba con el mismo amor con ke ella lo hacía.
la serpiente les había dicho ke serían como dios, y no les mintió;




susurrándote al oído: dios es el regio hijo de puta ke se cree dueño del otro, de los límites ke él mismo inventó, de lo ke hay ke hacer y lo ke no, dios es el sorete ke se nos atravesó y aún no pudimos cagar -porke dios valora el andar a los pedos pero no el cagarse-, dios es el miedo a la muerte ke nos enlaza con el hilo de una historia oficial, la mierda ke tragamos, dios es ver la muerte siempre en el otro y creerse inmortal, dios es verse muerto cuando el otro disfruta, por abnegación, por pura y llana abnegación, dios es la mierda con la ke nos enterraron con vida, con la ke taparon la herida, el miedo con el ke nos han hecho rebaño y paraíso perdido.

dios está en cada uno de nosotros desde ke pasamos el umbral del dolor, desde ke somos los sobrevivientes de una herida desinfectada…

13.11.06

¿a vos... nunca te chifla el moño?

desde un techo, en medio de la tormenta -un vómito ácido y pesado del tiempo, de presente y futuro-, descubiertas tras la cortina de un rayo blanco, en un tajo húmedo -húmedo y pesado-, ellas tres, sin edades ni rasgos, sombra de tres, de tres estaturas, negras estatuas del techo, bajo el cielo negro, tan negro…




el viejo tiene miedo de kedarse solo. no kiere decirlo. se ata un moño en la garganta y sonríe, no lo dice pero se muestra como un ferviente admirador de las modas, usa moño por miedo, simula por hora y hace horas extrañas. se mira al espejo, sonríe y se acomoda el moño. sumido a la moda.

cuando cae el sol desangrado a la tarde, en una plaza, el viejo se sienta solo, se siente extraño. va a alimentar a las palomas, palomas ke vienen y van, ke hasta se animan a comer de su mano porke el viejo es manso, muy manso. mira la plaza y escucha el murmullo, las oye en su continuo cuchicheo, pero a él no le importa lo ke digan, porke él es un caballero y sabe ke si tuviesen algo ke decirle ya se lo dirían ellas mismas, sin tener ke andar preguntando nada.

el viejo se duerme y recuerda, y recordó mucho, y con los recuerdos se le hacían agujeros en la sien, en la frente, en la nuca, y sangraba recuerdos, y recordaba su coronación de gritos y miseria, de llantos y caprichos, y bailaron ancianos marineros ancestrales llenos de nada infinita, llenos de mundo y soledad.

el viejo ya no kiso recordar…

y calló para ke callen los recuerdos, y se cayó en la plaza porke se le kebró el bastón.
el viejo callado tardó su tiempo en levantarse, pero se levantó solito, porke no necesitaba nada de nadie. y se sentó a mirar, sus recuerdos de paloma, hechos migas de pan.
no necesitaba nada de nadie…

el viejo tiene plata en el bolsillo. de joven le hubiese gustado tenerla. y se duerme pensando ke es joven, y las palomas se llevan el sueño cuando vuelve a despertar. y otra vez, y otra vez…
el viejo paga para estar solo. porke tiene miedo de estar solo. y se llena de miedo, y se cierra el gabán, con su pecho de nada, y su angustia vacía de tiempo pasado, pesado, y su pecho de nada y sudor keda cubierto de miedo.

el viejo se apaga en veredas chorreadas de la sangre ke dejó el sol. el viejo se duerme y tiene miedo de dormir, porke la muerte todas las noches le declara su amor, al oído, como un cuchicheo para él, sólo para él, su enamorado…

el viejo se apaga en incendios mortales, en piruetas de nácar y ajedrez, en veranos gastados, en graduaciones del invierno, cada vez más intenso, cada vez más atenuados sus colores…



-¡y… está viejo! –dice el sepulturero, vestido de blanco, con estetoscopio por collar. -comprenderá… así es la vida.
se arremangó y se fue escribiendo cuentas, ensayando posibilidades, suma y resta.



el viejo no para de estar solo. y ensaya posibilidades, suma lo mismo, resta lo diferente.
a veces se para para escuchar el cuchicheo de las palomas, entiende algunas palabras, recuerda su miedo y comprende ke a las damas hay ke respetarlas, igual ke al ajedrez y cualkier otro juego de sabios ke no vinieron de ningún lugar, desde ke el mundo es mundo; y otra vez se pone a contar, otra vez a sumar, otra vez a restar…

el viejo no para de esperar. pero se olvidó ké esperaba y ahora espera recordar. se olvidó ke existía, se olvidó ke moría…

el viejo es un niño pekeño envuelto con un gran pañal, llorando desamparo; un niño esperando, con grandes ojos fulgurantes, a ke se acabe la tormenta para poder salir a jugar.
el niño es un viejo ke llora.

el viejo espera a una dama. a la ke ve por las noches, por la ke necesita ser visto antes de dormir, antes de caer a soñar otra vez, el mismo sueño de muerte y angustia. espera a una dama y cuando ella lo ve él se duerme, en su rincón de la cama: solo como niño maduro.

el viejo se agarra del mástil de su barco. la tormenta lo amenaza entre babas y furia, entre tiempo y marea. tormenta en espiral, de risotadas mortales…

¿tan mal pudo salirle todo? ¿tanto irían a reírse las parcas: de él, sólo de él?




cuando terminó de atarse el nudo, el viejo fué a mandar una encomienda. era para él mismo cuando era joven, sólo ke no recordaba bien en ké calle vivía (el dato había kedado con los recuerdos ke se llevó la tormenta), así ke simplemente le dijo al empleado, ke le diga al cartero, ke cuando viese a un niño con el aspecto de ese viejo ke no lo dudara, ke le entregase la carta y ke calle el remitente, ke él no necesitaba las gracias de nadie: desde ke el mundo es mundo ke es así, y mejor no hablar de ciertas cosas…


y el viejo se fue desgranando, y el viento le robaba sus contornos.




no sabía cómo hablar, porke estaba hecho de silencio. no sabía a kien hablarle porke nunca le pidieron opinión. así ke opinaba por sobre todos los demás, porke opinar era gratuito, y él no se lo debía a nadie. y después callaba, y tapaba los espejos. mandaba encomiendas a nadie, pedía rescate por nadie, se empachaba de nadie hablándole a nadie, de su voz afeitada, de su perfume de persona común.

él no kería amor por interés, pero era en lo único ke creía.
así ke cerró las ventanas, clausuró las puertas y se puso un mostrador: esperando ke nadie le compre lo ke no puede vender.






¿cómo le explico ke no kiero lo ke kiere darme?
se aseguró de ke no me faltara lo ke a él sí, un destino asegurado, a costilla de nadie, sin frente sudada ni fines de lucro.
le aseguré más de una vez ke ese destino no era mío, ke no existía, ke jamás podría ponerlo a mi nombre, ke de existir sería ese un espejo ke se hubiese tragado el reflejo de kien osase usarlo; entonces le temblaron las piernas y tuve ke cargarlo de nuevo, hacia un lugar más seguro.
¿cómo le explico ke kiero para mí algo distinto?

7.11.06

ACTO TRES










-¿cuándo será?
-será cuando tenga ke ser…
-¿cuándo tendrá ke ser?
-tendrá ke ser esto ke es o no será nada. y si no es nada ke nadie venga a reclamarme nada. no se crea ke nosotros somos algo en esta vida, porke no somos nada.
-¿no hay otra opción?
-sí, claro ke hay otras opciones, siempre hay otras opciones, pero cuando una comprende cual es la mejor opción una tiene ke optar por ella. ¡una no es boluda tampoco!
-¿pero vos sabés cuál es la mejor opción?
-calle, mijo, calle. ¡no sea cosa ke las malas compañías le llenen la cabeza a usted!
-¿otra vez te vas a poner en el lugar de madre?
-¿otra vez me vas a comparar con ella? siempre es con ella, como si ella fuese la virgen maría, a la ke nunca se le puede estar a la altura. ¿te dejaba entrar en su concha, la conchuda de tu vieja, ke parece ke estás tan caliente con ella?
-me estás humillando.
-te humillás solo, bebé.










-¿cuándo será?
-será cuando yo lo decida.
-¿todavía no lo decidiste?
-sí, por supuesto ke ya lo decidí. me costó, me costó mucho tiempo. me costó toda la vida poder decidirme, pero finalmente lo tengo en claro, sé lo ke kiero: kiero suicidarme.
-¿ese es tu deseo más profundo?
-tu no lo entenderías. tendrías ke estar bajo mi piel. tendrías ke ser mujer y comprender lo ke yo comprendo.
-yo conozco muchas mujeres ke no kieren morir.
-no hablemos más de este tema. ya veo ke le seguís creyendo a cualkiera antes ke a mí.
-¿todas las mujeres mienten?
-y los hombres también.
-no te entiendo.
ella tenía las piernas a las dos menos diez, el le clavaba sus penurias mientras el tiempo los pisoteaba. un travesti los comprendía, los circundaba y a veces les meaba la cama. ella tenía las tetas infladas, como las chicas de las películas de terror, él tenía una máscara blanca llena de agujeros, como el chico de una película de terror. juntos buscaron un refugio en un edificio ke tenía un pico alto, muy alto, como el pico de las vecinas en la cola del supermercado. un travesti los comprendía, los mimaba, se mimetizaba con ellos y a veces les gritaba para ke no le ensucien el piso. ¿cuál piso? el de ella, el ke delimitó con su meada.
ella lloraba.
ella se compadecía de las ke son como ellas.
con su cruz y su cara.
ella desmentía su vacío con medio vaso lleno, en el ke a veces se ahogaba...


-¿cuándo será?
-ya no tiene importancia... fue hace mucho.







en el año cero de la civilización de la paja
maría rosa trajín falleció en el día de su nacimiento.



. . .







30.10.06

¿Cuándo es que un hombre se vuelve un hijo de puta?
¿Cuándo es que el resentimiento te trastoca el cerebro hasta no poder escupir otras palabras que no sean las que están cargadas de resentimiento: Dios, culpa, Patria? ¿Cuántas picanas en el culo te tienen que meter sin que te des cuenta para que de pronto agarres una picana y empieces a torturar en nombre de esas mismas palabras cargadas de resentimiento, esas mismas palabras que te metieron hasta la médula por cada uno de tus orificios? ¿Realmente no te diste cuenta de que el veneno te lo vienen metiendo desde la cuna, en diarias enemas e inyecciones de guerra y muerte? ¿Realmente no notabas que cada vez que gritabas con voz de gallina en pleno rigor mortis ese imbécil “viva la patria” estabas llamando a tu mamá, a esa puta-virgen-todopoderosa-eterna-vacía-centrípeto agujero a la que le daba lo mismo tu grito de marrano que los gatos que maullaban tras el vidrio supuestamente para molestarla? ¡Oh, madre patria!
¿Qué te pasó, te costaba reconocer que ella fuese así hasta que de tanto esconderlo te transformaste en ese agujero? ¿Realmente el polvo transparente de los arcángeles te hacía pensar que eras un querubín sin ver que detrás de tu fuerza en alquiler había hilos –una nada tan voraz que no te alcanzará ni el doble de todo lo que te robaste para saciarla, para evitar que sus hilos te sigan moviendo a voluntad?
¿Cuándo es que empiezas a hablar del bien común para defender tus putos bienes tan míseros y comunes como los gusanos que se arrastrarán por entre las cuencas vacías de tu cráneo?
¿Cuándo es que de tanto creer en dios te transformas en dios, a imagen y semejanza de esa larva parasitaria que cree tener el derecho de juzgar a sus creaciones porque no es propio de su divina cabeza pensar que es él el que tiene fallas: ese fantasma cósmico que ordenó la muerte de su hijo por el Bien de la humanidad –su imagen-?
¿A partir de cuándo la sangre derramada se transforma en el vino de una solemne fiesta de máscaras –todas blancas e iguales-?
¿Cuándo las jerarquías se vuelven distancias, cuándo es que te convierten en miembro de otra especie, cuando se te presenta dios para decirte que eres el pueblo elegido?
¿Cuándo es que se aprende a despreciar la vida, anestesiar las sensaciones, cuerpo a tierra, vista al frente, derecha, izquierda, derecha siempre, en nombre del padre y del hijo y que las mujeres no sean otra cosa que madres, cuándo es que la vida ya no vale por vida sino que es un preludio hacia el reino de los santos castrados? ¿Cuándo es que los grandes burdeles del orden y la ley que nos vendían los cristianos dejaron de tener oposición –la fe es incuestionable y los razonamientos ya no tienen cabida en el reino de las apariencias, en el reino del Padre, el del terror…-?







en la pasarela ellos muestran sus tetas operadas, ellas sus medallas, sus largos fusiles, su firme caminar mirando siempre al frente, sin desviar un ápice la mirada del objetivo –el objetivo es no mirar lo que no se debe-; ellas muertan con su cuerpo a prueba de balas, ellos con la concha ke no deja de chupar ke son sus bombas y su cañón. ellas desfilan desde el borde, para ke nadie se escape –apenas lo permiten un fin de semana al mes-, ellos lo hacen desde el centro, para ke nadie sienta que está adentro, para expulsar hacia el trabajo, hacia las normas, las leyes; diluir cualkier forma de contacto –el contacto es revulsivo porke produce cambios, como el tiempo atroz ke pincha las tetas y hace pozos en el culo.
¡a los juguetes hay ke cuidarlos!
¡carajo!



El deber te exime de deberle nada a nadie. El deber te salva de las deudas de la carne. Te arrastra hacia lo alto en lo eternamente femenino: el misterio del tiempo y la eternidad. La madre descarnada se ha vuelto la única patria: la que no le debe nada a nadie.
El deber te salva del azar de decidir.
El deber estar muerto te salva de la vida y sus desfases. El deber de obedecer a los que viven como muertos, a los muertos que no mueren.
El deber te salva de esta vida grasosa, del contacto con lo diferente, con la muerte original.
El deber es el aparato sexual de los asexuados que oponen los sexos.
¡El deber debe existir!



¿Cuándo fue que desaparecimos y no nos dimos cuenta?

novias Counter by alta en buscadores bodas